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Rape culture o cultura de la violación y el “victim blaming”

Por: Lorena G. Galván

El Mirador Economía

@loreeAsecas

 

Dentro del argot feminista existen varios conceptos, en esta ocasión les hablare del “Rape culture” o cultura de la violación y el “victim blaming”; de todos los conceptos, estos dos son a mi punto de vista, los más dañinos, debido a que es aquí en donde se les permite escalar a situaciones más graves, siendo la antesala de las atrocidades en donde se engendran las condiciones para la violencia física y el homicidio; en donde nace la impunidad machista. Lo peor del asunto es que no solo los hombres son quienes la

efectúan; siendo el público en general quien lo fomenta.

 

El “Rape culture” lamentablemente es omnipresente. Está grabado en la sociedad y arraigado en un conjunto de creencias. Se trata de un sistema por el que la violación, a pesar de considerarse un problema social y sobre todo un delito grave, se normaliza y se acepta socialmente… sí estimados lectores, han leído bien, se normaliza y sobre todo se acepta, clasificando como “casuales” las actitudes y comportamientos que en realidad son abusivos. Por ejemplo, el jalar del brazo a una mujer o empujarla; que un hombre la toque el en el camión, que se le “arrime” en el metro, que le rose el busto con su brazo cuando necesita “tomar algo”, forzar un beso, forzar una relación sexual, cuando se les hostiga a salir con un hombre cuando ella ya dijo que no. Así es, por sorprendente que parezca, cuando una mujer dice no, es NO, independientemente de si es su es su novia, esposa o conocida. Decir “no” es completamente válido, por lo que desestimar la decisión de la mujer es injusto y violento, invalidar su sentir ponderando la necesidad del hombre es un hecho bastante ruin.

 

El “victim blaming” por otro lado, es una actitud gravísima y siniestra en donde se culpabiliza a la víctima de una agresión sexual tratando de disimular el crimen, el abuso y el delito. El “victim blaming” es considerar que las víctimas son total o parcialmente responsables de la agresión ocurrida, quizá el término no es conocido como tal, pero creo sin temor a equivocarme, que todos hemos sido testigos alguna vez; un ejemplo de esto es cuando se cuestiona a la víctima sobre “¿qué hacía a esa hora fuera de casa?, ¿por qué estaba en tal lugar?, ¿y por qué vestía así?, ¿por qué estaba sola?, ¿cuánto había bebido?, ¿por qué salía con ese tipo?, ¿qué hizo ella para provocarlo?”; estos cuestionamientos solo buscan justificar la agresión hacia la mujer, como si ser víctima de violación fuera permisible en cierto un horario, o dependiendo de hasta donde le llegaba la falda. Hay que entender que los culpables de las violaciones son los violadores, ya sé que esto es una obviedad, pero a veces parece que no y de ahí el “victim blaming”.

 

Existe una escenario muy específico en cuanto a violencia hacia la mujer, y es que en las campañas de prevención se centran en lo que debemos y no debemos hacer nosotras para evitar las agresiones sexuales: como debemos vestir, que no debemos estar solas, que es lo que debemos y no debemos tomar y en qué cantidad, entre otras; es decir que la única obligada a hacer algo para evitar una agresión sexual es la mujer y eso no debería ser así ya que el problema es social.

 

Considerando lo anterior, en lo personal valoro muchísimo esta nueva ola feminista, porque se está involucrando cada vez más a la sociedad; logrando cambiar estos problemas. Para desterrar al “rape culture” y al “victim blaming” es necesario la participación de todos. No permitamos, bajo ninguna circunstancia, que se geste esta violencia, mucho menos el buscar su justificación.

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