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Tiempos de Resiliencia

 

Por: Lorena G. Galván

 

@LoreeAsecas

El Mirador Economía

 

 

En los últimos días he leído noticias sobre agresiones que están sufriendo el personal de salud, hace unas semas el universal saco una nota en donde se relata que en Jalisco unas enfermeras fueron agredidas, discriminadas y obligadas a bajar del trasporte público; o relativamente pocos días según el noticiero de Aristegui noticias, en Morelos amenazaron con quemar un hospital habilitado para atender a pacientes con Covid-19, y no solo lo ha leído también he sido testigo de cómo están agrediendo verbalmente, y a veces hasta físicamente al personal de la salud; es completamente absurdo que se les esté atacando justamente a las personas de quien más

necesitamos; comprendo que actualmente vivimos un momento de mucha incertidumbre, miedo, frustración y tristeza en el mundo.

 

He visto personas que están entrando en una situación de pánico y esto conlleva desesperación y agresión, la peor combinación en tiempos crisis.

 

En esta realidad mundial me he topado con varios tipos de personas:

 

  • Los expertos: personas con el conocimiento científico y la información certera, informan con veracidad y oportunidad
  • Los son sensatos: personas informadas, que no difunden noticias falsas y se apegan enteramente a las recomendaciones oficiales.
  • Los nocivos: personas que sobre actúan, que en un afán de controlar la situación, de intentar estar informados generan caos, difunden miedo. Son muy negativos. o Los incrédulos: son los más peligrosos, porque no solo se ponen en riesgo ellos mismos, ponen en riesgo a su familia, a sus amigos y a todo el sistema de salud. Quizá se no estén informados o de plano están en negación.
  • Los sabiondos: personas que opinan porque tienen la facilidad de tener un micrófono a la mano, fundamentándose en nada, otorgando opiniones fingiendo tienen el conocimiento, increpando y señalando a los verdaderos expertos. Este subgrupo es detestable porque son inconscientes de la magnitud del daño que pueden provocar.

 

No importa en qué grupo te hayas situado, considero que en estos momentos es vital ser muy resilentes, esto apenas comienza y debemos poseer la capacidad para afrontar la adversidad y hay que adaptarse, evitando caer en pánico y en agresiones. Cabe mencionar que ser resiliente no significa estar exento de sentir algún malestar emocional, no nos hace inmunes al miedo de

enfermarnos o perder a un ser querido, o el trabajo, no nos exime del sufrimiento que viene acompañado de sensaciones de inseguridad y dolor emocional.

 

La Resiliencia se trata de sacar las fuerzas y las energías suficientes para ayudarnos a afrontar la situación, por muy temible que nos parezca, tendremos que aprender a sobreponernos y sobre todo adaptarse. Se trata de conductas, pensamientos y acciones que se pueden aprender y desarrollar a lo largo de la vida.

 

Los pasos de la Resiliencia son:

 

  • Aceptación. asumir el dolor como parte del desarrollo, entender lo trágico de la vida como parte de la misma para así poder transcenderlo de manera que nos suponga un aprendizaje más en el camino del crecimiento personal.
  • Actitud Positiva. Dicen los que saben que “Al mal tiempo buena cara” esto es difícil porque implica ver dentro de lo traumático, la oportunidad que nos hará renacer.
  • Sin temor. El miedo, como bien sabemos, es necesario como mecanismo de defensa de nuestro organismo, sin embargo un miedo mal manejado acaba siendo limitante. Debemos permitirnos sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas. Hay que afrontar los problemas y buscar soluciones.

 

Sé que pedir aceptación, actitud positiva y no tener miedo en esta situación pandémica es una locura, pero esa locura es necesaria, se necesita el esfuerzo de todos, si no se ha venido trabajando la Resiliencia en toda nuestra vida, tendremos que comenzar ahora y con un poco de suerte habremos tenido un crecimiento personal importante cuando salgamos de todo esto.

 

Tenemos que trabajar en determinadas características:

 

  • Saber aceptar la realidad tal y como les viene.
  • Capacidad para mejorar ante la adversidad.
  • En situaciones de alta presión  controlar la impulsividad.
  • Partir de un optimismo real, sin negar las dificultades que encontrarán por el camino.
  • Fortalecer la autoestima
  • Desarrollar hoy más que nunca la empatía
  • Utilizar el sentido del humor como aliado.

 

Como les había comentado antes, la Resiliencia es una capacidad que se puede aprender y desarrollar, aquí algunos tips:

 

  • Relacionándonos: aprovechare este tiempo de aislamiento forzado, para dedicarle tiempo y estrechar los vínculos familiares, si tenemos la posibilidad hacer uso de las plataformas sociales para estar en contacto con las personas que nos importan, gente que nos hace reír, y sentirnos escuchados y apoyados. Esta acción de estrechar los lazos familiares y de amistades nos hará sentirnos protegidos y nos ayudará a ser mucho más resilientes.
  • Pensar constructivamente: No podemos evitar que los acontecimientos desagradables aparezcan en nuestras vidas, pero si podemos cambiar la manera en como lo interpretamos y reaccionamos ante ellos.
  • Plantearnos metas: Estableciendo pequeñas metas realistas que nos ayuden a ir acercándonos más a algún objetivo que teníamos pendiente, hacer un poco de ejercicio en casa, componer el jardín, ordenar el armario, aprender a cocinar, terminar aquel libro que nos recomendaron, que compramos y que por falta de tiempo nunca leímos.
  • Descubriéndose a uno mismo: Charles Dickens dijo una vez: “El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta”. Cuando nos encontramos en situaciones en verdad difíciles y aterradoras el cuerpo despierta como si hubiese estado en letargo, sale a flote está fuerza intrínseca y desconocida
  • Ser optimistas pero sin idealizar: Se trata de confiar en uno mismo y en sus capacidades, es esperar que las cosas positivas lleguen
  • Tener perspectiva: intentar no centrarnos en la tragedia y consideremos la situación desde un contexto más amplio y flexible.
  • Aprender de las situaciones: Los problemas son oportunidades de cambio y desarrollo, a lo largo
  • de nuestra vida enfrentaremos a diversos tipos de circunstancias, algunas favorables y otras no tanto, y aunque nos cueste trabajo hay que acéptalas como tal, esto nos hará madurar, cambiar nuestra opinión, y ver a las personas y al mundo de un modo más realista.
  • Conservar la esperanza: . No perder la fe de que las cosas mejorarán.

 

Este tiempo es de unión, tiempo de Resiliencia, cuanto más rápido lo entendamos, será mejor para todos.

 

Debemos cuidarnos, ser empáticos, y pacientes; entender que ya no importan las ideologías políticas, ni las clases sociales, ni las nacionalidades; este virus nos puso a todos en el mismo nivel, en el nivel de seres humanos, y de ésta vamos a salir, la cuestión es aprovechar la oportunidad para salir siendo mejores personas.

 

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El Mirador Economía es una revista digital que aborda temas de política, economía y cultura, a través de investigaciones, entrevistas y foros.