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Pido ser una tía PANK

Por: Psic. Lorena Galván

@LoreeAsecas

El Mirador Economía

 

 

La vida es demasiado corta y la humanidad demasiado numerosa como para esforzarse en encajar en estereotipos.

 

Y de ahí el tema de este artículo, las tías Pank, estoy segura que muchos y muchas de ustedes han escuchado hablar de las tías Pank, y no me sorprende, es un tema que está de moda, pero para los que no, ahí les va una rápita pincelada, una canadiense especialista en marketing de nombre Melanie Notkin en el 2008, creo el neologismo PANK (“Professional Aunt No Kids”, traducido al español “Tía Profesional sin Hijos”), y lo que sucedió con este concepto, es que revolucionó el estereotipo de la tía soltera, antes se afirmaba que la fórmula universal de la felicidad consistía (para las mujeres) en: 

Matrimonio + Hijos = Felicidad Garantizada

 

 

Y de pronto llegó Melanie Notkin rompiendo esa falsa idea, las tías Pank son mujeres exitosas, que no tienen hijos porque no quieren o por lo menos, aun no quieren, y disfrutan plenamente de la relación que tienen con sus sobrinos.

 

La sociedad machista (hace no tanto) veía a las mujeres que no tenía descendencia como mujeres “incompletas”,  “rotas”, “inestables” por no cumplir con el rol que la sociedad había establecido  para ellas, Por suerte, paulatinamente, este concepto de “tía solterona” ha ido cambiando y fenómenos sociales como el de tías Pank,  ayudan a tener una visión más realista del papel de una mujer que no es madre, puede ocupar en la sociedad y en la familia.

 

Es muy común escuchar conversaciones en donde las mismas mujeres dicen cosas como: “no hay felicidad más grande que la de ser madre”. Pues, no lo dudo, habrá muchísimas mujeres que encuentren una gran satisfacción en ser mamás, pero también existen otras para las que no, y ¡está bien!, no pasa nada, el problema es cuando se intenta imponer la idea de que el no querer tener hijo está mal, y sutilmente amenazan con soledad e infelicidad, como si tener esposo y tener hijos te hiciera exenta de tristezas, y el decidir no tenerlos te condenara a la infelicidad perpetua y a la amargura irremediable.

 

Hace poco escuché en una entrevista al profesor Paul Dolan de Ciencias del Comportamiento en la Escuela de Ciencias Políticas y Economía de Londres, él hablaba de una serie de ideas, pero quiero retomar fundamentalmente una de ellas, el profesor señala que “nos cuesta aceptar que haya gente que sea feliz de una manera tan diferente de lo que nos hace feliz a la mayoría". En el mismo hilo de ideas, Paul Dolan tiene un particular y controversial punto de vista en relación a las mujeres solteras y sin hijos, en su percepción, este tipo de mujeres son el grupo social más sano y feliz del planeta. Sin embargo, se sigue señalando socialmente a las mujeres que deciden no tener hijos, supongo que esto se debe a que aún mantenemos unos “esquemas” de lo que debería ser “normal”, y es que a las personas nos gustan las certezas, y es más sencillo seguir el camino establecido que tratar de buscar lo que te haga feliz. La segunda opción exige muchos más, se necesita un brío enorme frente a la presión social.

 

Lamentablemente, me he topado con personas que consideran que no tener hijos es una postura egoísta, y que elegirse a sí mismo es el acto más grande de narcisismo y egocentrismo. Por supuesto yo no estoy de acuerdo con eso, y el claro ejemplo de que no es así son las tías Pank. 

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